Para muchos funcionarios de casilla esta labor es para gente con vocación de árbitros

Funcionarios de casilla están estancados ante las dos mesas de recepción de paquetes de votación en el Consejo Electoral de Mérida.

Para muchos presidentes de casillas la jornada fue caótica ya que además de los retrasos para reclutar a sus colaboradores tuvieron que esperar en la entrega de los paquetes.

En una casilla céntrica, con todo y los 3 suplentes les faltó dos y así tuvieron que abrir la casilla. Uno más se le sumó a las 4 de la tarde.

Lo peor es que los de la fila, muy buenos para exigir, pero nadie quiso integrarse al equipo. Claro, atrasados, quizás con nula preparación, ya que los funcionarios tuvieron que leer un instructivo, no les echaron la mano a los funcionarios diezmados. En pocas palabras, buenos para exigir, pero malos para colaborar.

Al parecer, los $300 que les dieron a los funcionarios ya no es tan atractivo para “los árbitros” así que habrá que buscar otro estímulo, salvo que lo que se busque es un equipo frágil para las marrullerías de los partidos.

Además, sólo les dieron agua y unas galletas, pagado por la “capacitadora” del INE. Ni siquiera algo más decente para comer y es que para el presidente esto le llevó más de 15 horas.

La lentitud en la que son atendidos y la aparente intención de algunos de ellos de saltarse la fila genera gritos y chiflidos de protesta.

Esos ciudadanos se quejan porque después de permanecer hasta 16 horas cumpliendo su labor ante las mesas de votación ahora tienen que aguardar una hora más para que les reciban los paquetes.

 

Redacción Con Acento