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FE DE RATAS: El complot Duarte

 

Por: José Javier Reyes

Apenas se supo la noticia de la captura de Javier Duarte de Ochoa en Guatemala, los complotistas de aquí, de allá y de acullá iniciaron a difundir la especie de que no había ningún trabajo de investigación ni de inteligencia y que todo era una simulación para ayudar al partido del presidente Peña Nieto a repuntar rumbo a la elección en el Estado de México. Como suele ocurrir, sin aportar ninguna prueba y recurriendo a los más burdos argumentos del complot.

Pero en el caso de Duarte es muy difícil no creer en estas versiones. Primero, porque en efecto el tricolor requiere de ayuda sobrehumana para vencer el descrédito de una administración como la de Eruviel Ávila y la natural repulsión de una candidatura como la de Alfredo del Mazo III. Segundo, porque las posibilidades de atrapar a Duarte fueron muchas y la aprehensión sólo se concretó cuando faltan dos meses para los reñidos comicios.

¿Por qué en este caso es posible creer en el complot? Las razones serían las siguientes:

  1. Porque no les resultó. Cuantas cosas ha intentado la actual administración, han fracasado. Ocultar indiscreciones financieras, detener a la desbordada delincuencia organizada, ejecutar sus temidos gasolinazos… Si nadie les creyó el asunto de la detención de Duarte tal vez funcione como prueba de que lo intentaron y, por enésima vez, no les salió.
  2. Porque no se detuvo a su esposa. Indiscutiblemente Karime Macías conoce a detalle las desinteresadas maniobras de su marido. Ella misma describió un esquema de cómo funcionaba esta red de corrupción y la participación de la “first lady” y presidenta del DIF. ¿Y ahora es inocente como el conejo de Pascua? La interpretación: Duarte se entregó a cambio de que no se detuviera a su esposa.
  3. Porque lo agarraron en Sábado de Gloria. Fue una seña de que serviría como Judas para la quema. No de chivo expiatorio, como afirmó en un nuevo gafe AMLO, pues eso implicaría que es inocente. Se le entregó a la gente en un acto de contrición. Y sí hubo un mucho de regocijo popular con la captura del exgobernador.
  4. Porque el gobierno guatemalteco desmintió las versiones de la supuesta “inteligencia mexicana” y señaló que las autoridades mexicanas llamaron telefónicamente a Duarte para pedirle que se entregara. Las grabaciones del hotel demuestran que no fue detenido en el lobby como afirmó el gobierno mexicano.
  5. Porque se da a escasos días de la detención del exgobernador tamaulipeco Tomás Yarrington. Si esto es prueba de algo, entonces en fecha más cercana al día de la elección será detenido el exgobrenador chihuahuense César Duarte.

Una cosa es cierta: en política no hay coincidencias. Y cuando está en juego un botín tan jugoso como el Edomex, se convierte en una ciencia exacta.

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