Preguntas necesarias sobre amnistiar a narcos Preguntas necesarias sobre amnistiar a narcos
Fe de ratas   Por: José Javier Reyes   ¿De veras se requiere una amnistía para narcos? La propuesta de Andrés Manuel López Obrador... Preguntas necesarias sobre amnistiar a narcos

Fe de ratas

 

Por: José Javier Reyes

 

¿De veras se requiere una amnistía para narcos? La propuesta de Andrés Manuel López Obrador suena a una divina ocurrencia. Algo así como: ¿y qué tal si le otorgamos el perdón a los torturan, matan y descuartizan familias enteras? En una de esas se arrepienten y deciden ya no matar a nadie. Tal vez puedan llegar a un cónclave para dirimir sus diferencias y repartirse en paz los territorios donde realizan sus actividades delictivas. Veremos salir el humo blanco (será de marihuana) y sabremos que la paz ha llegado al fin. Oh, milagro.

¿Por qué habría de otorgarse la mentada amnistía? Los criminales no parecen requerirla. Ninguno ha pedido algo así como el perdón a sus delitos. Todo lo contrario, parecen bastante entretenidos con su principal ocupación: exterminarse los unos a los otros. Entienden, de una manera muy profesional, que morir o matar es un riesgo inherente a una actividad riesgosa que ellos eligieron. ¿Quién dijo que quieren dejar de hacer lo único que saben hacer?

¿Y cuál es el proceso por medio del cual el perdón de los asesinatos, que día a día manchan de sangre las páginas de los periódicos, se transformará en la seguridad y la paz social que todos deseamos? Imaginemos la escena: “Señor narco: todos los crímenes que cometió están perdonados. Pórtese bien y ya no ande matando gente. –Gracias. Mañana desmantelo a mi cártel y me dedico a vender fayuca.” ¿Y el nicho de mercado que representa la venta de droga? ¿El perdón a los actuales narcos cancelará la demanda y producción de enervantes? Es decir, ¿impedirá que surjan nuevos grupos delictivos dedicados a lo mismo?

Pero, sobre todo, ¿para qué? ¿Necesitan una amnistía en un país con el índice de impunidad de México? De facto, el 80 por ciento de los delitos que se cometen en el país están perdonados: no reciben ningún tipo de castigo. De acuerdo con los datos del Índice Global de Impunidad 2017, elaborado por la Universidad de las Américas-Puebla, México puntea la lista en América sobre naciones como Venezuela, Perú, Brasil, Colombia y Nicaragua, lo que debe ser un logro. Más aún: México ocupa un destacadísimo cuarto lugar a nivel mundial sólo debajo de Filipinas, India y Camerún, verdaderas potencias en materia de impunidad. Junto con la corrupción, la falta de castigo a los delitos es un hecho que casi define a nuestro país. ¿Y aparte se requiere una ley de amnistía?

Proponer amnistía a los delincuentes del orden común es desvirtuar el mismo sentido de esta medida. Amnistía Internacional, que sería el referente más importante en este tema, se plantea como una organización de defensa de los derechos humanos y de lucha frontal contra la pena de muerte, la tortura y a favor de la libertad de expresión. Nada de esto tiene que ver con liberar del castigo a delincuentes que han lesionado la libertad de expresión matando periodistas, más que en zonas de guerra.

Una verdadera solución al problema de la inseguridad y el crimen organizado merece el concurso de las mejores mentes de este país y no puede ni debe ser una ocurrencia para ganar votos.

Redacción Con Acento KE